junio 25, 2026

Hasta encontrarlos: el grito de la otra realidad de México en medio de la Copa del Mundo

By In Análisis

“Y si el mundo va a venir a México, también merece conocer esta realidad.

La realidad de las familias incompletas. La realidad de quienes seguimos esperando”

Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio, duranguense desaparecido en octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa. 

Es junio de 2026, México se ha convertido en el centro de atención por ser una de las sedes de la Copa Mundial. Los extranjeros han sido recibidos con bombo y platillo, con mucha euforia, atenciones y seguridad. 

Las calles se han llenado de visitantes, los reflectores están sobre las ciudades anfitrionas y millones de mexicanos están emocionados, pues después de 40 años de que se realizó el último mundial en el país, “la pelota volvió a casa”. 

Sin embargo, para otro sector de la población en México existe una realidad y trato completamente distintos; hay dolor, angustia y rabia porque sus familias están incompletas, pero también porque pasan por represiones y nula atención. 

Hasta mayo de este año, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) contabilizó más de 134 mil casos de este tipo en el país. Detrás de esa cifra hay distintas historias que estrujan el corazón: quienes salieron a trabajar y nunca regresaron, jóvenes que viajaban con sus familias y no volvieron, hombres, mujeres y adolescentes que desaparecieron en sus trayectos cotidianos o a pocos metros de sus hogares. 

De ellos, algunos han sido localizados sin vida y otros continúan sin tener un retorno a casa.

Familias de todos los estados viajaron a la Ciudad de México para manifestarse y pedir que no se olviden de los suyos, entre gritos de dolor, llanto, pancartas que muestran las fotografías de ellas y ellos, la última vez donde fueron vistos y desde qué año o mes no saben nada de su paradero. Sin embargo, la respuesta del gobierno ha sido enviar elementos de seguridad para evitar que lleguen a las zonas donde están los visitantes.

“Quiero que lo entiendan: no somos un motín político. Somos seres humanos como cada uno de ustedes […] lo único que queremos es que nuestros tesoros regresen a nuestros hogares”, grita un padre buscador. 

Para ellos, la discusión nunca ha sido que México no celebre el Mundial, pues en algunas entrevistas han señalado que también son fans de este deporte, sin embargo, se cuestionan el por qué esa misma capacidad de movilización no ha logrado traducirse en respuestas más rápidas y efectivas en los casos de sus hijos, hermanxs, madres o padres desaparecidos. 

Esta crisis, que ha permanecido invisible durante bastantes años, tiene una importancia particular en medio de este evento, no porque ambas situaciones se relacionan, sino porque la coincidencia obliga a observar dos rostros del mismo país. 

“La pelota vuelve a casa, ¿y nuestros hijos cuando?”, se lee en algunas pancartas que fueron captadas por AJ+ Español. 

La comparación puede parecer “incómoda” para quienes aún no entienden la situación, sin embargo, resulta inevitable no hablarlo. La eficiencia desplegada para un evento que dura apenas unas semanas contrasta con los años de espera que los colectivos buscadores han acumulado. 

¿Puede un país celebrar uno de los eventos deportivos más importantes mientras miles de familias continúan buscando a los suyos por sus propios medios? 

Visibilizar la situación no es minimizar la importancia del Mundial ni intentar opacar la celebración, sino reconocer la problemática de un país y empatizar con las familias que pudieran ser las nuestras. 

“Amamos el deporte aunque no sea aficionada, amamos México como no tienen una idea. La gente que está detrás de la cámara no va a ver el dolor, el cansancio, la lucha de años. No nada más nos desaparecen a un familiar, nos desaparecen a una familia completa y nos desintegran por completo”, Marité Valdez para AJ+ Español.

Mientras todos celebran por las avenidas, algunos medios extranjeros ya voltearon a ver esta realidad y exhibieron el “álbum de los desaparecidos” que se realizó en Guadalajara, donde decenas de fichas de búsqueda con temática de las estampitas del mundial tapizaron los espacios públicos y algunos manifestantes pudieron contar su historia. 

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Pero esto no es suficiente si las autoridades que deben poner atención a los casos siguen minimizando una situación tan desgarradora, dejando de nuevo pendiente una deuda que tienen con las familias buscadores.

“Si le duele al Estado reconocer que México es campeón en desaparición, si lo sabe México, que lo sepa el mundo”, gritan las madres buscadoras.

Mientras esta justa deportiva avanza conforme a un calendario definido, las desapariciones continúan sin pausas ni fechas de resolución. Las próximas semanas seguirán las actividades, celebraciones y cobertura internacional, pero miles de familias tendrán que seguir a la espera de una llamada, una pista o una respuesta de las autoridades, y ni siquiera esto las hará quedarse en un punto fijo, sino también seguirán su labor de cavar con picos y palas, hasta encontrarlos. 

Por: 

Carlos Emilio 

Pedro Emilio 

Helena 

Oscar Uriel 

Manuel de Jesús 

Yajaira Sugey 

Rafael 

Y los más de 134 mil desaparecidos en México. 

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