febrero 26, 2021

Cómo ser representada en un mundo que no quiere ser tu representante

Perspectiva del cómo se vive la diversidad ante la falta de referentes

By In Ensayos 10 minutos

Lo que sentí cuando vi el video All the things She Said de las hoy extintas (y homofóbicas) t.A.T.u fue prácticamente culpa, morbo y mucha curiosidad. En mi vocabulario no existía la palabra para definir eso que se veía en la televisión. 

Mi infancia cisheteronormada como la de la mayoría de la población mundial, nunca se había hecho preguntas ni las había externado, en el colegio católico alguna vez corrió el rumor de que dos chavas se habían besado y fueron expulsadas. 

– Son lesbianas

Esa fue la primera vez que escuché la palabra. Fuera  cierto o no ese chisme, para mí fue hasta agresivo, la manera en la que se expresaron de la situación me dio a entender que estaba mal visto, un vuelco fuerte en mi corazón incómodo daba cada vez que comencé a repetir el sustantivo en la cabeza.

Y es que, obviamente, mi yo de 12 años sentía un fuerte rechazo y miedo hacia cualquier cosa ajena a la realidad normativa que se me había impuesto, a pesar de que algo conectó con mi interior. Varias preguntas. 

¿Entonces es posible que dos mujeres sean novias? ¿Entonces se vale? Muchos años, terapia y diferentes procesos más tarde, mi realidad dista mucho de ese periodo vulnerable y francamente duro de recordar.

Foto tomada de Filmaffinity.com de la serie The L World estrenada en 2004 – ladesvelada.mx

– ¿Te ha pasado que llegas mágicamente a un contenido como película, artículo, video o live, y de pronto sientes que algo hace clic en tu corazón y ni siquiera eras consciente de que lo necesitabas en tu vida?

Esa yo adolescente ya de 15 años, que decidió bloquear el acercamiento con la palabra lesbiana (negación), fue poco a poco explorando a pasos silenciosos y muy precavidos ciertos foros y chats en un internet mucho menos social y acelerado como el de hoy con el tag de “gayfriendly”. 

– No encontré nada.

Pero no fue hasta que una noche apareció una serie de televisión llamada “The L World” en el canal de Warner con una escena bastante subida de tono entre dos mujeres que luego de apagar la televisión,volví a sentir mi corazón acelerado, con culpa pero también curiosidad.


Tell me what you want, What you like, it’s okay,

I’m a little curious too, Tell me if it’s wrong,

If it’s right, I don’t care, I can keep a secret, can you?

Demi Lovato – Cool for the Summer

Con discreción cerraba la puerta de mi habitación en las noches para ver dicha serie, la cual ha envejecido muy mal, quisiera destacar: llena de estereotipos, relaciones tóxicas y miles de situaciones.

Y es que no había de otra, la comunidad hasta hace poco tuvo que resignarse y soportar la mala representación, porque nadie le daba importancia o voz a nuestras realidades, que son muchas. Ni les digo la tristeza que me dio al ver que la gran mayoría de los productos donde se nos daba cierta visibilidad eran censurados, eliminados, suprimidos o simplemente jamás llegaban a verse.

Como en todo, nuestro contexto y la sociedad ha ido evolucionado y es porque las personas han ido deconstruyéndose y exigen mejores contenidos. Pero en ese entonces, The L World me hizo sentir acompañada y podía soñar con un futuro diferente al que tenía, donde todo eso que yo veía era posible y válido. Nos hicieron visibles.

Gracias a esa serie de televisión, me animé a buscar comunidad de forma más exhaustiva en los lugares donde socializaba mi yo adolescente en internet, más series o contenido de ese tipo.

The time has come for me,
To break out of the shell,
I have to shout,
That I’m coming out

Diana Ross – I’m Coming Out

Era sorprendente el cómo cada vez que encontraba algo, la cuenta era baneada, desaparecía o simplemente el final terminaba por ir alineado a la heteronorma, lo cual indicaba que jamás podríamos tener lo que merecíamos.

“Sailor Urano y Sailor Neptuno pioneras en mostrarse visibles como pareja en el Anime Sailor Moon” Foto tomada de themarysue.com - ladesvelada.mx
“Sailor Urano y Sailor Neptuno pioneras en mostrarse visibles como pareja en el Anime Sailor Moon” Foto tomada de themarysue.com – ladesvelada.mx

Durante mis 17 años no había escuchado para nada algo asociado a un amor entre mujeres en ningún medio nacional, únicamente los personajes parodia de hombres homosexuales que se veían en la televisión nacional y quizás solo en el anime que me vendía mi dealer a domicilio llegué a ver algo que exploraba más allá mis emociones frustradas con una narrativa que distaba mucho de ser incluso Yuri, no había más, no encontraba más. 

– ¿Acaso no existíamos?  

Es duro, vivimos en un planeta donde si te encuentras en cualquiera de las minorías (que ojo, son sociales no demográficas) has sido borradx totalmente de la narrativa histórica socialmente aceptada. Cuando se habla de que los ganadores son los que escriben la historia, se refieren a los ganadores hombres blancos cisheterosexuales, a nadie más.

Ya paré de contar la cantidad de veces que solo mi timeline de redes sociales no deja de quejarse de ver a la población LGBTTQ+ representada en producciónes de Netflix: “Nos quieren imponer sus cosas”, “ya chole otra historia de lesbianas” “¡Ay no, ya se hizo lesbiana!” “Se la pasan propagando todo lo negativo”. ¿Caricaturas con diversidad? Van a pervertir a los niños. 

Lo que hubiera dado por verme reflejada en alguna de ellas en mi infancia. ¡Lo libres que van a crecer y ser las nuevas generaciones en este aspecto!

Esa sensación que llega a ti se transforma en algo muy valioso que te termina por salvar y acompañar por el resto de tus días. Ese recuerdo asombroso al que te aferras cada vez que alguien te discrimina por quien eres, por tu color de piel, por tu forma de hablar, por tu nivel socioeconómico, por tu etnia, por tu orientación sexual, por no pertenecer al privilegio.

Stealing kisses from your missus, Does it make you freak out?,
Got you fussing, got you worried, Scared to let your guard down 

Hayley Kiyoko – Girls Like Girls

Ustedes, si no pertenecen a la diversidad, seguramente no comprenden lo que es mantenerse cuerdo en una sociedad que insiste en minimizar tu existencia, tus molestias válidas, tus derechos suprimidos. ¡Vamos, tienes otras 4234032892432 series que puedes ir a ver! Si no te gusta esta… ¡Cámbiale! 

Foto tomada de Cartoon Network de Marceline y Bonnibel caricatura Hora de Aventura- ladesvelada.mx

Leyendo un poco la investigación Lenguaje y representaciones sociales: lectura, escritura y prensa, escrita por Sonia Amparo y Guerrero Cabrera, me saltó muchísimo lo siguiente:

Los seres humanos no sólo van poniendo nombres a las cosas para distinguirlas, sino que al otorgarles un lugar con sus palabras, pasan a la mente eso que está afuera, y lo pueden manipular de múltiples formas en sus pensamientos; así, generalmente lo enlazan a un todo de sentido que les permite orientarse en la vida diaria. Lo que se llama realidad es un acuerdo colectivo, inacabado, movible y sobre todo lingüístico. [Guerrero-Cabrera, Sonia Amparo (2020)].

Este fragmento me parece poderoso, por que es fascinante el cómo una etiqueta mal vista por la moralidad subjetiva de la sociedad logra cobrar sentido y darle norte a una persona que, gracias a la censura y el control de los mensajes representados en todas partes, jamás se sintió parte del mundo.

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“Brittany y Santana de la serie Glee” Foto tomada de Gleefandom.com – ladesvelada.mx

Lejos de cualquier cosa, comencé a sentirme más cómoda conmigo y con mi personalidad. Y sí debo decir que la palabra Lesbiana ya no me incomoda (¡porque lo hacía!) y la seguiré diciendo las veces que sean necesarias, a mi parecer la incomodidad también es necesaria para que te pienses esos privilegios que tienes y los aproveches de forma positiva.

Soy mi propio activismo y también yo estoy en deconstrucción

Porque ojo, el pertenecer a cualquier minoría no nos exenta del machismo y la educación que se nos impone, ni tampoco de ejercerla en los demás. Obviamente esta sociedad que nos ha invisibilizado, se la vive día a día cosificándonos, buscando una “aspiración” a qué tipo de mujer sáfica socialmente aceptable debes ser. Y honestamente, si yo no fuera gay, mi forma de vestir, de hablar y de ser no distaría mucho de como soy actualmente. Pero cuando te haces consciente de todo esto, el proceso de deconstruirse y hacerlo para mejor se va dando poco a poco, es doloroso a veces -y difícil-, pero vale mucho la pena.

Pero, ¿ y el resto?

De pronto con el tiempo, cada vez que censuraban algo en Cinépolis por tener contenido lésbico, cuando Cinemex pasó la terrible película Pink que solo ridiculizaba, estigmatizaba, revictimizaba y llenaba de odio al colectivo homosexual. Cuando nos era imposible encontrar una película donde las relaciones se representaran dignamente. Ni se diga cuando exigimos nuestro derecho al matrimonio igualitario en nuestro querido Estado de Durango. Me sentía frustrada, molesta, no solo por que los estereotipos que son productos del patriarcado internacional, sino por que censuran y limitan muchas vivencias y experiencias de millones de mujeres que aman a otras mujeres.

En diferentes canales, como YouTube, se habla mucho de la poca representación femenina que hay dentro del colectivo LGBTTQ+, en la literatura mexicana hay muy pocos o casi ningún ejemplar de escritoras que le han entrado a la narrativa lésbica, en la música, en la historia, etc.

Es más, simplemente Sor Juana y la Virreina. ¿Mejores amigas? Por dios, le tienen tanto miedo a que se amen entre ellas y lo nombren que seguirán con esa teoría por siempre cuando claramente su relación existía.

To all your friends you’re delirious, So consumed in all your doom,
Trying hard to fill the emptiness, The pieces gone,
Left the puzzle undone, Is that the way it is?

Christina Aguilera – Beautiful 

Entre Colectivos te veas

Vale la pena tocar el tema de las comunidades digitales y virtuales que han sido el salvavidas de las minorías, si yo no me hubiera aferrado a mis amistades a distancia en mi proceso de aceptación, hace poco más de 10 años, habría sido mucho más difícil y poco queda decir que nada fácil de llevar, mucho menos en uno de los estados más conservadores de la República Mexicana. 

Y hoy, en pandemia, me encontré con la misma sensación de abrazo colectivo gracias a que me di la oportunidad de conocer más mujeres que pertenecieran al colectivo lésbico, asistiendo a talleres de equidad de género, de literatura, redacción y es cuando apareció “La Círcula de Lectura” de Dan Hernández, una activista a quien yo seguía en Twitter  y decidió emprender una aventura con muchas desconocidas que se sientan a hablar de libros sáficos una vez al mes, cabe destacar que justo lleva 3 episodios de estreno en un podcast pensado para la visibilidad lésbica «Ruidosas y VisibLES».

  • – Me sentí abrazada.

Abrazada por el acompañamiento arcoiris, por escuchar sus historias, su experiencias de vida similares a las mías, por este sentido de pertenecer y de no sentirme alienada ante las miradas heteronormativas, al descubrir muchas más posturas y narrativas en los libros y en ellas.

– ¿Por qué no lo hice antes?

Foto tomada por Atresmedia de la serie “#Luimelia” – ladesvelada.mx

Luego mi novia me presentó a Luisita y Amelia (hasta hace poco no sabíamos de ellas en lo absoluto): una historia de amor entre dos mujeres en 1970 en una España postfranquista , quienes subieron el rating de las temporadas en Antena 3, donde aparecen de una novela que lleva más de 10 años en emisión. Tanta fue la audiencia de esas chicas que les hicieron su propia serie. ¿Por qué fueron tan exitosas? Por que son una representación digna y la L de LGBTTQ+ las necesita a ellas y a todas las narrativas que nos puedan contar desde todas las perspectivas habidas y por haber. 

De la mano me cogiste, Y yo te acompañé, 
En mis ojos te perdiste, Yo sin saber qué hacer,
Ni me acuerdo de las noches,  Que en vela me quedé, 
Escuchando las canciones,  Que de ti me hablaban bien, 
Y en ti puedo ver esas vidas,  Que nunca viví dulce amiga
y ya están perdidas 

 Carol Rovira – Almas Viejas

En su texto Verdad y método I, Gadamer (2005) señala: “no sólo el mundo es mundo en cuanto que accede al lenguaje: el lenguaje sólo tiene su verdadera existencia en el hecho de que en él se representa el mundo” (p. 531). Los seres humanos tienen mundo solo y gracias al lenguaje, y esto implica entonces una constante labor de construcción propia e intercambio.

Lo cierto y real, es que en diversas disciplinas son los colectivos quienes están presionando a marchas forzadas que el sistema comience a caerse, por no encontrar precisamente una representación adecuada justa y digna. Después de años de ser silenciadxs, hemos encontrado fuerza en la colectividad. 

Por eso no es de extrañarse que en todos los colectivos se encuentren alianzas y tampoco es raro que haya muchos tratando de tumbar dichas alianzas con falsas acusaciones o poniendo foco en críticas hacia las etiquetas y nombramientos para restarle peso a las demandas de a quienes no querían escuchar.

Pero ya levantamos la voz y el sistema tiembla.

Los cambios son buenos y necesarios

Podría sentarme a hablar del cómo las represiones sociales nos han impuesto una cantidad de discursos y representaciones aspiracionales al privilegio, el cómo el 99% del contenido que nos presentaron las caricaturas, los canales de televisión, la literatura e incluso la educación sexual era cisheterosexual y machista, ni hablar de la ridiculización hacia las personas indígenas en las películas o del cómo los que se quejan de la “imposición extrema” de personajes negros, feministas y homosexuales en sus productos favoritos, les arruina la experiencia del buen decir y vivir. 

La resistencia de la sociedad al cambio, el dolor al sentir que no encajas, el temor a desaprender costumbres e ideas que te hacían pertenecer. Todxs estas sensaciones provocan que sea justo y necesario contar todas las historias, desde todas las perspectivas, por que son reales existen y son válidas.

Tu historia cuenta, porque tú existes y eres valioso para este mundo.

Written by Brenda Matuk

Es comunicóloga les-cisgénero, maestrante en Marketing Digital & E-Commerce por la Universidad Internacional de la Rioja, docente universitaria, asesora y consultora especializada en branding empresarial, generadora de contenido y estudiosa de los comportamientos humanos dentro de los entornos virtuales y los e-sports. Dedicada a perseguir y tratar de comprender la evolución de las tecnologías y sus efectos sociológicos. Le encanta hablar de feminismo, derechos humanos y diversidad. Intensa videojugadora analítica, su drag queen favorita es Kim Chi y cultiva plantas carnívoras. Su gato se llama Salem. Ama aprender, pero ama más desaprender.

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