febrero 9, 2026

Cuidado y resistencia: Taller Escritura todo Terreno

By In Entrevista

En este audio la autora lee el texto con la finalidad de que pueda ser accesible para más personas o bien a lectora o lectores que prefieren este formato. 👇🔊

Conocí a Zaría Abreu, tehuana urbana, escritora y artista transdisciplinaria, en el taller virtual “Desmontando a Forrest Gump”. Encantada, regresé a un segundo espacio sobre creación de personajes discas. Vuelvo a Zaría, a sus letras y a su amora por su dedicación en tejer propuestas libres, seguras y creativas en donde he aprendido a abrazar mi desfachatez, crudeza y la potencia de mi voz como escritora con discapacidad. 

Hace unos días me enteré sobre el próximo “Taller Escritura Todo Terreno” dirigido a mujeres mayores de 15 años que tengan interés en explorar los géneros de poesía, ensayo, cuento o dramaturgia. Las escritoras y periodistas Lauri García Dueñas y Zaría Abreu Flores impartirán la tercera emisión de este taller de 8 sesiones semanales, a iniciar el próximo 14 de febrero de 2026. 

Así que para conocer más detalles, hablamos con ellas sobre el mismo.  

Discapacitemos la escritura y la literatura

En nuestra reunión virtual, comenzamos hablando sobre los territorios de la escritura disca en una charla que quisimos breve para que nuestras cuerpas no dieran lata. 

Si bien lecturas sobre enfermedad, dolor, pérdida, discapacidad pudiera no sonar tan ajeno o novedoso, es importante puntualizar a qué nos referimos o ¿qué territorios quedan por explorar desde la escritura disca?

Zaría Abreu Flores | Foto @rivo.thrillers

Sobre esto, Zaría dijo que si bien el cuerpo es en donde colocamos la escritura, “la literatura en general, en cualquiera de sus géneros, ‘peca’ de salud, de una salud patriarcalizada que tiene que ver con el capitalismo, la productividad, etc”. La escritura disca parte de una persona que vive con alguna discapacidad, neurodivergencia o bien, desde una mirada que no quiera “sanitizar o higienizar sino ‘discapacitar’ la literatura de alguna manera para que podamos tocar los terrenos que se requieren para la escritura de y desde la discapacidad”. Reconocer que la mirada disca no existiría si el cuerpo no estuviera mutado, como es el caso de Zaría, quien reconoce cómo su discapacidad ha transformado también el ritmo de su escritura, ya no solo mutó su cuerpo, también su poesía, dramaturgia, su pensamiento.

Lauri García se nombró como madre autónoma, neurodivergente y disca. Ella, en sus recientes reflexiones sobre literatura, destacó que este taller, en contraste con el supuesto de que la literatura está hecha por una sola persona bajo lógicas individualistas, sobresale porque “el hecho de que esto (el taller) sea un dispositivo disca relativiza todos esos antivalores del necrocapitalismo y nos invita a la comunalidad y comunidad”, explicó. 

“A mí me gusta pensar que escribir es bajar a las ‘honduras’ donde están las tarántulas de la mente, descender, atreverse a poner la cuerpa, la cuerpa enferma, disca y ascender. No quiero ser capacitista con la metáfora, digamos bajar y de ahí hacer flores estos materiales en este taller diferente”, añadió. 

La amorosidad es otra cosa que diferencia esta propuesta de taller porque se convoca a otredades y apela al respeto y la solidaridad hacia las demás personas. También lo que hace lo particular, es el vínculo tan fuerte que lo sostiene.

El sostén del espacio disca: Amistad y escritura

Zaría y Lauri tienen más de 17 años de ser amigas. Se conocieron en el país de las nubes, Oaxaca, en un encuentro de poetas; juntas han impartido talleres de costa a costa y aunque lo han hecho en distintas modalidades, destacan que este taller da la bienvenida a mujeres y disidencias. 

La invitación también se extiende a personas con o sin discapacidad, el único requisito es tener una actitud de respeto, empática y apertura para la comprensión del tema de la discapacidad y enfermedad, con esto, las talleristas esperan que se teja un terreno de intercambio, convivencia en el que converjan mundos posibles, habitables. 

Valores e ideas que han “afincado” la amistad de estas dos escritoras.

Lauri en los últimos diez años se ha centrado en el tema de los cuidados y, al pensarlo, reconoce que Zaría ha sido parte, sin romantizar su amistad, porque ha estado ahí en las buenas, las malas y hasta en los zapateos que le ha dedicado a la poeta mexicana, quien desde la ventana de su confinamiento ha podido verla bailar. Por su parte, sin diferir en amor o admiración, Zaría también reconoció que su amistad ha sido un acompañamiento para ir hacia lo “hondo” o enfrentar los “tremendos momentos que han compartido”, las tarántulas, y florecer juntas como amigas, mujeres; aprendiendo, reaprendiendo a quererse en cada etapa de sus vidas: una renovación de votos constante y voluntaria. 

“Creo que el taller también intenta generar esos vínculos”, acotó Zaría, “el taller no es decir vengan a ser amigas, pero es decir vengan a generar una comunalidad porque no se escribe sin comunidad. No es cierto que la escritura sea puramente individual”. Porque compartir experiencias de vida es un acto vulnerable y Lauri destaca la importancia de mujeres como su amiga que han alzado la voz para nombrar las violencias que sufren las personas con discapacidad y apostado por una comunalidad o  “como dicen en México ‘en tirarnos paro’”, en acompañarnos. 

Y ellas pretenden desde este taller acompañar no solo textos, sino a las personas detrás de cada palabra, hacer comentarios y construir las herramientas escriturales para que todas todos y todes puedan disfrutar de esta “búsqueda de tarántulas” y terrenos discas desde la colectividad, y como apunta Zaría, hacerlo es “apostar por otras cosas y otras dinámicas que permitan ver a las escritoras que hay en ti y las escritoras con las que estás compartiendo desde otro lugar y con esa capacidad de construcción conjunta”.  

¿Cuándo y cómo se construye la escritura disca? 

Rumbo al final de la entrevista, le pregunté a Lauri, ¿cómo las personas, discas o no, nos podríamos animar a escribir más sobre nuestra vida o vulnerabilidades? 

Lauri García Dueñas | Foto de elsalvador.com

“Fíjate que estoy cumpliendo quinceañera de coordinar talleres y he conocido un montón, pero hay una cosa que a mí me preocupa de manera fundacional y es cómo algunas mujeres han abandonado su escritura por toda esta concepción autora y capitalista individualista de ‘no soy suficiente’ o sea yo he tenido alumnas brillantísimas y algunas han dado el salto a tener un dispositivo escritural público, llámese fanzine, antología, libro y voy así como ‘vamos, vamos aquí hay para todas’”, respondió Lauri.

Además, agregó que no nota la misma situación con los escritores, quienes no dudan, ni preguntan. Sobre esto que observa, la escritora salvadoreña ahonda sobre “la pobreza de tiempo” que viven las mujeres cuidadoras, con discapacidad o aquellas que viven en contextos vulnerables porque, aunque la autora no simpatiza con el cliché de que para la literatura se requiere “muchísimo tiempo”, sí reconoce las cargas de trabajo o presiones que les impide a las mujeres dedicarle tiempo a su escritura.

Para Lauri, la manera en abordar esto y con base en su propia experiencia de vida se centra en Desacralizar el acto de la escritura para cotidianizarla”, una línea al día, un post de Facebook, desaprender todos los mandatos del imaginario de lo que “debe ser” una escritora, de acuerdo a la autora, debemos “adaptar la escritura como una férula para nuestras necesidades, o sea que la escritura sea la que se adapte, nosotras no nos vamos a poner 8 horas sentadas a escribir. No es necesario. Una línea todos los días, quince minutos, cinco”. 

Y cuando pensé que el consejo había concluído, Laurí lo expandió a una pregunta que debemos recordar: 

“¿Qué es una escritora ? Es una persona que escribe y que hace su máximo esfuerzo en sus condiciones que a veces son bien vulnerables en verdad. Entonces eso o sea lo que uno pueda, una palabra, yo creo que ya es escribir”.

Una palabra basta para ser vulnerables y enfrentar tarántulas

Para la literatura que nos dice “que no cabe” o no cabemos, Zaría y Lauri apuestan por mucha vulnerabilidad, por resguardarnos en nuestras letras o con amigas, en los cuidados, porque cuando nos “metemos o dejamos entrar” suceden maravillas. Así que en este taller se puede esperar mucha vulnerabilidad, insurrección y mucho “todo terreno” porque los cuatro géneros tendrán espacio y comunidad para hibridarse y generar contenidos muy interesantes. 

“Una nunca escribe sola, en nuestra escritura se meten nuestras ancestras, nuestro contexto, se meten muchas cosas y eso es sumamente hermoso”, finaliza Lauri “y también quisiera decir que las mujeres discas tenemos agencia […] cada una tiene algo muy importante que decir de su condición, por ejemplo, me encanta esa frase que dice Zaría de que ‘yo soy experta en mí misma’, entonces, ya no tengo miedo cuando les hablo a los doctores, ese acompañamiento me ha reforzado la escritura, la vida, mi agencia en decir ‘pues yo sé lo que quiero, deseo, y lo que es mejor para esta cuerpa’ y creo que ese es un principio que vamos a explorar en el Taller Escritura Todo Terreno. Que cada quien diga lo que quiera, en eso vamos a hacer un poco anarquistas”

Todas, todos y todes están invitados a sumarse para convivir con estas grandes comadres, escrituras y mujeres que cuidan harto, resisten otro montón y desean hacer esta red más amplia, una línea a la vez. 

Para inscribirte puedes escribir al correo de Zaría Abreu zariaaf@gmail.com y Lauri lauriluciernaga@gmail.com o escribiéndoles en Instagram a @rivo.thrillers y @laurigd.

Leave a Comment